¿Qué ocurre a partir del cambio regulatorio de las sociedades BVI para estructuras de inversión?

¿Qué ocurre a partir del cambio regulatorio de las sociedades BVI para estructuras de inversión?

Islas Vírgenes Británicas conocido por sus siglas en inglés BVI, en este artículo conocerás sobre el más reciente cambio regulatorio en este país, relacionado con los fondos de inversión.

Este tema no debe ser motivo de preocupación para quienes deseen utilizar esta alternativa fiduciaria.

La Comisión de Servicios Financieros de BVI (“FSC”, por sus siglas en inglés) es la entidad reguladora de los fondos de inversión, los cuales se rigen bajo la Ley de Negocios de Valores e Inversiones, 2010 “Securities and Investment Business Act, 2010”, “SIBA”, por sus siglas en inglés) el cual reemplaza la Ley de Fondos  Mutuos de 1996.

En el año 2019 se enmienda SIBA introduciendo un nuevo régimen normativo para los fondos cerrados (“close-ended funds”) que operan en o desde BVI (Islas Vírgenes Británicas).

Anterior a esta enmienda, únicamente los fondos abiertos (“open-ended funds”) estaban regulados en BVI (Islas Vírgenes Británicas).   Sin  embargo, los fondos cerrados (“close-ended funds”) quedaban fuera de la legislación. 

A partir de este cambio jurídico, la mayoría de los fondos cerrados (“close-ended funds) quedaron tipificados bajo una nueva categoría denominada Fondos de Inversión Privados (“Private Investment Funds”).  Por lo tanto, ahora éstos deben aplicarse por una licencia ante la Comisión de Servicios Financieros de BVI.

Diferencias entre tipos de Fondos de Inversión en las Islas Vírgenes Británicas

Básicamente, en los Fondos de Inversión Abiertos cualquier inversionista puede entrar comprando nuevas participaciones; pero los de tipo cerrado no permiten nuevos inversionistas y/o nuevas inversiones.

La enmienda del 2019 define a los Fondos de Inversión Privados como “una sociedad, asociación, fondo común de inversión o cualquier otro organismo constituido  bajo las leyes de las Islas Vírgenes Británicas o de cualquier otro país”. 

Sus características son en primer lugar, “recoger y agrupar fondos de inversionistas con el fin de realizar inversiones colectivas y diversificar el riesgo de la cartera”.

Además, “emiten participaciones en fondos, las cuales dan derecho a su titular a recibir un importe calculado en función del valor de una participación en proporción a la totalidad o a una parte del patrimonio neto de la sociedad, asociación, fondo común de inversión u otro organismo.”

Son Regulados por la Comisión de Servicios Financieros de BVI

Luego de esta enmienda, cada fondo privado que cumpla con las características antes descritas debe solicitar la aprobación de la Comisión de Servicios Financieros para poder operar. 

A este efecto, la Comisión de Servicios Financieros emite un certificado de reconocimiento.

Este tipo de fondos debe cumplir con los siguientes requisitos:

El fondo privado no podrá tener más de 50 inversionistas; y la invitación a suscripción o compra de participaciones se hará exclusivamente con carácter privado.

Las participaciones se emitirán únicamente a inversionistas iniciales, de manera individual, a partir de $100,000 dólares estadounidenses; y deberán cumplir con los demás requisitos de ley.

Obligaciones de los Fondos de Inversión Privada

A raíz de la enmienda a SIBA, todo fondo de inversión privado deberá identificar a los responsables de la gestión de los bienes del fondo, así como de la valoración y custodia del mismo.

También debe tener un representante autorizado en Islas Vírgenes Británicas (BVI).  La sociedad deberá tener al menos dos directores, uno de los cuales debe ser una persona natural.

Asimismo, está obligado a mantener registros financieros de las transacciones y determinar su posición financiera cuando lo solicite el ente regulador.

En este caso, OMC Group provee este tipo de servicios de fondos de inversión privada, puedes contactarnos a marketing@omcgroup.com para más detalles.

El atractivo de BVI  (Islas Vírgenes Británicas) para los inversionistas 

Las sociedades BVI  (Islas Vírgenes Británicas) son la opción fiduciaria más popular para los inversionistas de Europa, Asia y parte de América, debido a su privacidad y los beneficios fiscales.

Se ha percibido a las sociedades BVI  (Islas Vírgenes Británicas) como un vehículo confiable de incorporación de empresas en el extranjero, lo que ha resultado en la formación de miles de compañías cada año.

Algunas estimaciones indican que aproximadamente el 40% de todas las compañías offshore a nivel global se constituyen en BVI (Islas Vírgenes Británicas).

Este gran volumen de servicios financieros se ve reflejado en las cuentas nacionales y en la economía local, ya que aproximadamente 60% del PIB de BVI (Islas Vírgenes Británicas) recae en esta industria.

Las sociedades BVI (en Islas Vírgenes Británicas) proporcionan beneficios a los inversionistas lo cual representa ventajas comparativas para sus operaciones, entre las cuales que podríamos mencionar:

  1. La información sobre sobre los inversionistas no figura en los registros públicos; se mantiene en confidencialidad.
  2. El costo de establecer y mantener operaciones en BVI (Islas Vírgenes Británicas) no es elevado.
  3. Es una jurisdicción que goza de buena  reputación y reconocida mundialmente.
  4. Ni el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) ni la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha incluido a BVI en sus listas negras como domicilio de servicios offshore.
  5. De requerirse, es fácil el cambio de jurisdicción de cualquier compañía de BVI a otra jurisdicción. (Islas Vírgenes Británicas).
  6. Su principal beneficio fiscal es que la compañía no  está  obligada a pagar impuestos sobre la renta al gobierno de BVI (Islas Vírgenes Británicas).

El motivo del cambio regulatorio de BVI (Islas Vírgenes Británicas)

Los países que cuentan con alta tributación, la mayoría de ellos ubicados en Europa, han intentado darle un “jaque” al negocio de las jurisdicciones offshore, usando “lavado de dinero” o el “financiamiento del terrorismo” como banderas.

Pero la realidad es que se han visto obligados a bajar sus impuestos como medida para evitar la fuga de capitales a destinos “offshore” con mejores beneficios fiscales.

Dicho de otro modo, no han encontrado una fórmula efectiva que evite que sus residentes fiscales importantes (e inversionistas) se muden a otros países, dejando de tributar en su país de origen.

La implementación de medidas les ha hecho entender que no han encontrado efectividad a través de la competencia fiscal.

En consecuencia, han intentado obligar a las jurisdicciones offshore a establecer registros públicos de los inversionistas (directores, accionistas y hasta beneficiarios finales).

También les han obligado a abandonar aquellos sistemas tributarios con incentivos a través de los impuestos de acuerdo a la jurisdicción de la actividad fiduciaria.

A lo anterior se suma la obligatoriedad de modificar sus leyes de migración y programas de visado para inversionistas, a pesar de ser similares a los utilizados por Estados Unidos y algunos países de Europa.

Efecto dominó

Este cambio regulatorio en BVI (Islas Vírgenes Británicas) ha desencadenado una guerra financiera a través de presiones políticas contra los llamados “paraísos fiscales” por motivos meramente de recaudación tributaria.

La enmienda del 2019 constituye una respuesta a las demandas del Código de Conducta del Consejo de la Unión Europea sobre la fiscalidad de las empresas para regular los fondos cerrados en BVI.

En un próximo artículo estaremos explorando otras opciones para realizar inversiones en el extranjero y diversificar tu cartera.

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